La construcción, salvavidas del empleo

En este número de Ático, donde por desgracia el protagonista es la COVID-19, recogemos gran parte de las propuestas que nuestra organización ha planteado a las administraciones desde el inicio de la pandemia para que la construcción se convierta en uno de los motores de la recuperación.

Nuestro sector puede ser el salvavidas del empleo porque es capaz de generar trabajo con enorme rapidez cada vez que se inicia una obra, además de tener un alto y rápido retorno económico para la Administración.

Todo indica que Europa ve a la construcción como ese sector tractor del empleo, algo que compartimos en CAC-Asprocon, lamentando que durante muchos años se nos haya dejado de lado en las políticas de inversiones más representativas para dinamizar la economía con más vigor.

Ha tenido que llegar la pandemia y la crisis económica actual para que los políticos se den cuenta de que, además de los nuevos sectores vinculados a la digitalización o la economía verde y circular, nuestro país necesita de la construcción si no quiere funcionar al ralentí. Porque estoy convencido de que, sin los sectores tradicionales como la construcción y la industria, no saldremos de la crisis. Y mucho menos, de esta crisis.

Los nuevos fondos europeos para la recuperación y los fondos verdes asociados a la transición ecológica son una gran oportunidad para España y para Asturias. Nuestro sector debe ser capaz de captarlos y adaptarse a los nuevos retos en movilidad, digitalización, eficiencia energética, descarbonización, economía circular, etc.

La transformación del sector pasa por ir incorporando esas nuevas tendencias y para ello las empresas deben adaptarse para poder aprovechar esas ayudas que llegarán de Europa sumándose a proyectos que caminen en esa dirección. De esta manera nos consolidaremos como ese sector tractor para la recuperación.

Desde estas líneas animo a los empresarios a que se sumen a estas iniciativas para lo cual contarán con toda la ayuda desde nuestra organización.

Para que estas ayudas lleguen a buen puerto y cumplan con su finalidad es imprescindible que la Administración deje de ser un cuello de botella y, como venimos demandando desde la Confederación, se reduzca la burocracia en las tramitaciones administrativas con políticas valientes. Ahora, pedimos al Gobierno central que esos fondos europeos se tramiten de forma ágil y en plazos lo más breves posible. Porque la imposibilidad de realizar las inversiones con rapidez por parte de los empresarios a causa de la burocracia es una lacra que no me cansaré de denunciar. Cuando el mundo va cada vez a mayor velocidad, aquí el exceso de burocracia y de normativa nos impide avanzar al mismo ritmo. Necesitamos menos trámites y leyes más claras para enfrentar esta crisis.

Debemos poner el foco en la actividad empresarial que genera inversión productiva y empleo, y no centrarlo todo en ayudas que crean dependencia de la Administración. En este sentido, dentro de las muchas demandas que desde CAC-Asprocon hemos planteado en los últimos meses, una muy importante es la de que el remanente de los ayuntamientos se destine a infraestructuras y obra pública. Me preocupan las noticias que indican que ese dinero irá casi íntegramente a aspectos sociales, olvidando la inversión productiva, que es la más social de todas porque favorece el empleo y el desarrollo económico de las personas. Y me atrevo a preguntar si nuestros políticos serán capaces de subvencionar a todos los ciudadanos.

Creo que tenemos el caldo de cultivo perfecto para que la construcción tire del empleo. Los fondos europeos y los remanentes municipales son una oportunidad que no podemos desaprovechar.

Leer Ático Nº 134: https://www.cac-asprocon.as/uploads/revista/revista_atico_134.pdf

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